Ratas en el avión


"Cuando intentes emprender algo seguramente habrá mucha gente a tu alrededor que te dirá que no lo hagas, cuando vean que bajo ninguna circunstancia podrán detenerte, intentarán decirte cómo tienes que hacerlo, y finalmente, cuando vean que por fin lo lograste, dirán que siempre confiaron en ti".


Ratas en el avión?. Si!! Yo las llamo ratas. Esas personas que intentan desconcentrarte cuando estas a punto de emprender el vuelo!! Un detalle curioso es que cuando te elevas a la máxima altura, las ratas no soportan la presurización de la cabina, y literalmente, mueren, sus chillidos se apagan. Ahí es cuando, sin decir nada, callas bocas.

Nunca dejes que las ratas se te metan en el avión, nunca dejes que te retrasen el vuelo y anulen tu destino, y si así lo hacen acuerdate que eres el piloto, calienta los motores, levanta los flaps y ponte a la máxima altura. 

Me gustaría agradecer a todos los que, diariamente y desde cualquier país, se interesan por leer lo que con amor escribo. Es bueno saber que hay gente que sonríe leyendo mis idas de bola. Gracias!!

Sin más, les dejo unas fotos de hace algún tiempo. Rincones de Gran Canaria.










El mundo está lleno de Invisibles

Escuchando un podcast sobre este tema no pude evitar darme cuenta de cuanta razón tenia aquel que hablaba a través de mis altavoces, era inquietante ver como describía situaciones que vivimos a diario. A medida que hablaba podía recordar aquel anciano sentado a las afueras de un famoso centro comercial de la ciudad, con una botella en la mano y un cartel que decía: "Tengo 2 hijos, no tengo dinero, ni trabajo". Esas palabras calaron hondo dentro de mi, no porque resultasen de una profundidad digna de un poeta, sino simplemente por el hecho de que pasé varias veces por el mismo lugar, y allí seguía, mientras el resto del mundo hacíamos vida sin que pareciera importarnos. Pude recordar esa señora con aquel cartel mal escrito sobre cartón y que trataba de llamar la atención de un mundo que parecía no saber leer su necesidad. El joven que limpia en nuestros restaurantes de comida basura favoritos, el que vende el periódico en la esquina de una calle comercial, los músicos ambulantes que amenizan un paseo peatonal, aquel que se sienta en la ultima silla del fondo de la clase y de cuyo nombre no queremos ni acordarnos, personas que simple y aparentemente pasan desapercibidas a la vista de los demás y, sin embargo, caminan por nuestras calles, nos cruzamos a diario con ellos pero son carentes de la atención ajena.

Abián De La Cruz es un joven actor y productor canario que, junto a una gran amiga, músico y compositora, Laura Fernandez, nos transmite en 6:30 minutos una realidad de la que somos partícipes las 24 horas, 365 días al año.  El corto está filmado en una de las calles de la ciudad, y aunque en esta ocasión se trata de actores, la escena se repite día tras día en cada rincón de nuestro mundo invisible.



Es curioso observar cómo diariamente pasamos por el mismo ritual sin percatarnos de ello, preguntamos a los demás que qué tal están sabiendo que, la mayoría de las veces, no tenemos ni la mas mínima intencion de saberlo, algunas veces nosotros hacemos a otros invisibles, otras, nos llega el momento de que nadie entienda, de que nadie escuche, de que nadie hable, de que nadie ayude, de que nadie atienda, de que nadie nos vea.

Entonces, y sólo entonces, nos percatamos de que los papeles se han invertido y de que, afortunada o desafortunadamente, somos parte de un mundo lleno de invisibles.